

El Instituto Bienaventurada Virgen María ofrece una educación
integral que tiene como fundamento la persona y el mensaje de Jesús
de Nazaret según lo vivió y transmitió María Ward
y como modelo de ser y de vivir a María, la Madre de Jesús.
El lema central que recibió María Ward en su visión del
“Alma justa” fue precisamente: “to refer all to God”
(Referirlo todo a Dios). Ella entiende “total disponibilidad y actitud
para toda obra buena” e Ignacio de Loyola lo expresa como “En
todo amar y servir”.
Entendemos por educación integral aquella que tiene como objetivo acompañar a los alumnos/as en el proceso de aprender a ser personas desarrollando toda su potencialidad humana y espiritual como compromiso consigo mismos, con Dios y con el mundo. Por esta razón, el Instituto Bienaventurada Virgen María:
Busca ayudar a cada alumno/a a:
FORMACIÓN AFECTIVA
La vida enseña que hay experiencias y actitudes básicas que
todo ser humano necesita para poder recorrer su propio itinerario como camino
de realización personal. El Instituto Bienaventurada Virgen María
tiene como tarea primordial favorecer estas experiencias:
1. Experiencia de ser querido incondicionalmente.
En nuestros colegios hacemos todo lo posible para que nuestros alumnos/as
se sientan queridos/as tal y como son. El profesorado es consciente de la
importancia de esta experiencia ya que queremos que nuestros alumnos descubran
que no están en este mundo por casualidad sino que han sido creados
por Dios con infinito amor. En nuestra época está creciendo
el número de los que carecen de la experiencia de ser aceptados. Por
esta razón, nuestros colegios tienen la misión de transmitir,
en parte, esta experiencia ya que la persona para poder desarrollarse integralmente
necesita sentirse querida incondicionalmente.
2. Experiencia de que los otros también son queridos.
Ante la intolerancia que existe hoy en día, muchas veces debida a
la falta de seguridad que deriva de no aceptarse la persona a sí misma,
nuestros colegios quieren ofrecer a nuestros niños/as, adolescentes
y jóvenes un espacio de convivencia donde cada uno se sienta responsable
de la felicidad y bienestar del otro. Son pequeños pasos; pero muy
necesarios para que nuestros alumnos/as se vayan abriendo a responsabilidades
del mañana con un talante de colaboración y de equilibrio afectivo.
El crecimiento de la persona basada en ambas experiencias afectivas básicas
ayuda a que los alumnos sean capaces de:
§ Tomar decisiones y soportar las tensiones que se derivan de ello.
§ Aprender a:
- Enfrentar toda decisión de forma consciente preguntándose:
¿Qué proyecto de vida quiero para mí? ¿Lo he considerado
a la luz del Espíritu de Jesús? ¿Cómo lo voy a
realizar? ¿Veo los aspectos positivos y negativos de este proyecto?
- Comportarse ante las dificultades que se derivan de la decisión
tomada: No cuestionando enseguida la decisión tomada y no separándose
de las personas de las que provienen las dificultades.
§ Tener capacidad de soportar sufrimientos.
La capacidad de soportar fracasos y sufrimientos tiene dos direcciones:
- soportar el sufrimiento propio y
- poder compartir el sufrimiento del prójimo
Los educadores estamos llamados a compartir en común y a ofrecer nuestra
compañía en las situaciones dolorosas, en los fracasos y sufrimientos
de nuestros alumnos/as y a buscar sus causas para extraer las propias consecuencias.
Con esta actitud les ayudamos a que ellos mismos puedan asumir sus propios
sufrimientos y fracasos con una actitud esperanzada.
También estamos llamados a educar para que aprendan a ver la necesidad
de otros. Esta necesidad y dolor de “los otros" deben ser siempre
para nuestros alumnos/as un impulso para ayudar, compartir y orar. Por medio
de la ayuda concreta al prójimo se puede llegar a entender que Cristo
nos invita a poner vida y esperanza en el mundo que nos rodea.
FORMACIÓN INTELECTUAL
“Aprender a aprender” es uno de los objetivos de nuestra educación.
Nuestros colegios desarrollan esta acción encarnada en la realidad
cultural, lingüística y tradiciones locales. De modo que, desde
un profundo y positivo arraigamiento en un lugar y cultura, nuestros alumnos/as
lleguen a ser personas de miras universales. Es importante asegurar la asimilación
comprensiva de los contenidos, las capacidades de análisis, síntesis
y de relación para adquirir la madurez necesaria y poder adaptarse
a nuevas situaciones.
En este sentido se dará importancia a:
Áreas Instrumentales
Consideramos fundamental y básico el dominio de las áreas del
lenguaje oral y escrito y matemáticas por ser la puerta que nos abre
la relación con el mundo en el que vivimos, nos movemos y trabajamos
y además son claves para acceder al resto de las asignaturas.
Formación plurilingüe
La adquisición de una sólida competencia lingüística
dentro de las coordenadas espacio-temporales se aplica al catalán,
euskera, castellano, alemán, inglés en este momento.
El plan lingüístico elaborado por cada centro tendrá en
cuenta la introducción progresiva de cada una de ellas.
Tratamiento de la diversidad
Procuramos mantener un buen nivel académico, ofreciendo recursos para
que aprendan a pensar y para que adquieran hábitos de estudio y trabajo
teniendo en cuenta los diversos niveles de los alumnos
Al mismo tiempo damos importancia a la utilización de diferentes técnicas
y recursos que nos permitan adaptarnos a las necesidades y singularidades
de cada alumno. El seguimiento personalizado y el refuerzo son aspectos esenciales
para conseguirlo.
Adquisición de la capacidad de trabajar en equipo y grupos cooperativos
El trabajo en común exige la aceptación de la propia responsabilidad
y ayuda a comprender que la capacidad de un grupo de trabajo es más
que la suma de las capacidades individuales. Desarrolla destrezas, relaciones
de comunicación, organización y liderazgo a la vez que implica
al alumno en la consecución de una meta común responsabilizándose
de ello junto con otros.
Aprendizaje de nuevas tecnologías
Vivimos en un mundo en continua transformación. Creemos prioritario el aprendizaje de nuevas tecnologías como respuesta a las exigencias de nuestra sociedad y poder entender y comunicarnos utilizando otro más de sus lenguajes.
FORMACIÓN SOCIAL
Vivimos y actuamos en una sociedad muy compleja.
En nuestra acción educativa queremos acompañar a cada alumno
en su aprendizaje de querer, aceptar, renunciar, ser tolerante y respetuoso,
trabajar por lograr un mundo más justo, más verdadero y más
libre cuidando el entorno humano y natural.
Recogemos palabras de María Ward que definen la finalidad de su tarea educadora. Después de señalar los peligros causados a las jóvenes por las enseñanzas erróneas, pérdida de la moral y el desenfreno dice a sus compañeras: “Los peligros mencionados pueden ser contrarrestados cuando los jóvenes son educadas conjuntamente en prácticas religiosas y en muchas y largas pruebas en toda virtud. Entonces no serán sólo espectadoras de lo que sucede en el mundo, sino que tomarán algo en sus propias manos; algunas serán capaces de dedicarse a aquellas obras por las que se sienten más aptas, darán su amor no sólo a los más ricos, sino que se brindarán por la salvación de todos”.
Lograr que nuestros alumnos no sean meros espectadores de lo que sucede en su entorno, ya sea la familia, el colegio, los amigos, la naturaleza... sino que sean capaces de poner en juego todas sus capacidades y creatividad para lograr un ambiente más humanizado, es ir construyendo el Reino de Dios y es ir consiguiendo la realización de su propio proyecto personal.
FORMACIÓN RELIGIOSA
La tarea fundamental de la educación se realiza a través de la enseñanza. Pero no podemos reducirla a comunicar y a enseñar “a aprender” ciencia, sino que el Instituto, respetuoso con la libertad de todos, promueve la reflexión sobre la fe en Jesucristo, la celebración y la vivencia de la misma. Creemos que el modelo de persona que representa Jesús de Nazaret vale la pena transmitirlo como un camino de libertad y de servicio a la Comunidad Cristiana desde una doble perspectiva:
§ Ofreciendo respuestas a las inquietudes sociales, religiosas y pastorales
de los profesores, familias, alumnos creyentes y personal no docente.
§ Con una enseñanza religiosa escolar que supone:
- El estudio de la religión católica.
- Un conocimiento del Jesús histórico y de su mensaje de salvación
que facilita la posibilidad de plantearse la propia existencia según
el Evangelio y de progresar hacia el compromiso cristiano.
Desde el Departamento de Pastoral se ofrecen la realización y expresión
de la fe a través de:
§ La oración
§ La Eucaristía y otras celebraciones sacramentales
§ La vivencia especial de las fiestas y tiempos litúrgicos.
Los objetivos generales del Departamento de Pastoral son:
Favorecer la experiencia de un Dios personal que está siempre
con nosotros especialmente en la persona de Cristo.
Desde esta experiencia pretendemos que nuestros alumnos/as no se cierren
sobre sí mismos y se abran a la bondad, sinceridad y al amor sin ningún
temor. Esta apertura hacia Dios y hacia el mundo les irá capacitando
para sumir riesgos y poder elegir, en el momento oportuno, con madurez y responsabilidad
una profesión y un estilo de vida.
¨ Trabajar actitudes para “buscar siempre” en discernimiento
continuo, vivir en verdad.
María Ward nos dice: “Verdad es hacer bien lo que tenemos que
hacer.”; “Muéstrate como eres y sé como te muestras”.
No todo lo que aparece como don, camino de felicidad o como esencialmente
necesario, es auténtico don, sino a menudo todo lo contrario. “Examinadlo
todo y quedaos con lo bueno” (1 Tes. 5, 21) La capacidad de reconocer
la verdad y la integridad de carácter, para actuar de acuerdo con la
verdad reconocida, son expresiones de haber logrado una madurez personal.
Integrar la fe y la vida
El Centro escolar ayuda a los creyentes a integrar la fe y la vida mediante
la oración y el servicio, la celebración sacramental y el compromiso
social. Para el creyente, la fe es una manera de entender y vivir la vida
teniendo como único punto de referencia absoluto la persona y el mensaje
de Jesús que nos congrega en Iglesia. Modelo de persona creyente para
el cristiano es María, Madre de Jesús y Madre de la Iglesia.
Testimoniar la vida
Laicos y religiosas trabajamos conjuntamente en la formación religiosa.
La mejor manera de presentar este camino al alumnado es la del testimonio
vivo de una fe que presupone la promoción de unos valores y unas actitudes
específicamente evangélicas. Éste es nuestro empeño
cotidiano.
METODOLOGÍA
La educación que ofrecemos a nuestros alumnos/as implica estar siempre
en constante búsqueda de la metodología didáctica más
conveniente, aquella que nos llevará a la consecución de los
objetivos educativos por el camino más eficaz y más enriquecedor.
Para ello partimos del estudio del contexto de aprendizaje que nos ayudará
a decidir cuál es en cada caso el mejor método.
En la puesta en práctica de la metodología procuramos tener
en cuenta los siguientes aspectos:
- Estudio de los resultados de la investigación educativa y de las
posibilidades de su aplicación a nuestra realidad.
- Adaptación a las posibilidades reales del colegio y a las necesidades
del alumno.
- Fomento de la actividad e implicación personal de los alumnos.
- Evaluación constante de las experiencias de innovación realizadas.
El eje central de nuestra metodología lo situamos en la experiencia
básica de afectividad que llevará al alumno a:
- La construcción de su persona, ejercitando la capacidad de discernimiento
y reflexión
- Y a una acción comprometida con la Iglesia y la sociedad.