4ºencuentro de FEAC Infantil

                                                              4ºencuentro de FEAC Infantil

Después de unos sabrosos días de vacaciones, el grupo de FEAC de Ed. Infantil nos hemos vuelto a reunir para tratar el siguiente tema: “La influencia de la televisión en la vida de los “preescolares”. Desde el principio ha sido un tema que nos ha atraído porque nos cuestiona y preocupa. .

Los objetivos planteados para este encuentro han sido los siguientes:

  • Analizar el tiempo que dedican los niños y niñas a la televisión.
  • Valorar los contenidos de los programas/películas que suelen ver.
  • Compartir las normas y pautas más adecuadas para los niños y niñas con respecto a la tele.
  • Reflexionar sobre los comportamientos y actitudes más adecuadas en los educadores para ayudarles a ser buenos telespectadores.

Siguiendo un pequeño cuestionario hemos ido trabajando los distintos objetivos desde la experiencia de cada uno de los participantes.

A continuación remarco seis formas que nos pueden ayudar a inculcar buenos hábitos respecto a la TV:

  • 1.- Ser exigentes respecto a los programas que nosotros y nuestros hijos vemos.

Buscaremos así los programas que sean aptos para la edad y la etapa de desarrollo de nuestro hijo. Podemos ir haciendo una pequeña videoteca con programas previamente grabados o videos que sabemos que son atractivos y educativos.

  • 2.- Veamos la TV al mismo tiempo que nuestro hijo.

El hacerlo así nos puede ayudar no sólo a saber lo que nuestro hijo está viendo sino que además podemos aprovechar esa circunstancia para fomentar y enriquecer  su discurso oral. Podemos para ello hacerle preguntas como: ¿Qué ha pasado al principio de la película? ¿Cuál de los personajes te gustaría ser? Si pudieras inventar una nueva historia con los mismos personajes, ¿cómo acabaría tu historia?

3.- Evitemos que la TV reemplace el tiempo destinado a la famita y al juego activo. 

4.- Evitemos los programas que muestran a personajes que resuelven los conflictos con la violencia. 

5.- Establezcamos claramente que los personajes de las caricaturas hacen cosas que las personas no pueden hacer.

  6.- Evitemos los programas que pudieran asustar al niño:

 Si algo le ha asustado, recordemos que el consuelo físico reconforta más que las palabras tranquilizadoras.

 Somos conscientes de que lo mejor que podemos ofrecer a nuestros hijos es nuestra presencia y dedicación teniendo presente así mismo nuestra limitación como personas y la limitación de nuestro tiempo.

Disfrutemos con cada gesto dedicado a ellos puesto que es esto lo que de verdad nos hace sentirnos vivos.